Cómo empezó YouBrix
Durante años, antes de la pandemia, hablamos de esta idea en todos los sitios donde nos dejaban entrar: colegios, conferencias, mesas redondas. Casi nadie nos escuchaba.
Luego la educación a distancia se convirtió en la única forma de aprender. De repente, las mismas organizaciones que nos habían ignorado empezaron a buscar la herramienta que llevábamos años describiendo. Todavía no la habíamos construido.
Con nuestros propios hijos en casa, en cursos distintos, vivimos el caos en primera persona: imprimir, escanear y registrarnos por separado para cada libro y cada plataforma. Así que dejamos de hablar y empezamos a construir, un fin de semana tras otro, primero para nuestra propia familia.
Piensa en la clase de inglés. Tu hijo hace los deberes y aun así trae a casa notas por debajo de la media. Piensas que quizá los idiomas no son lo suyo. Y un día, durante una sesión de estudio en YouBrix, te das cuenta: no conoce el vocabulario básico. Los deberes se hacían, pero nada se quedaba. Actúas, dedicas dos semanas a esa única laguna y las notas suben hasta estar entre las mejores de la clase. Recuperada la confianza, lo demás llega solo: al poco tiempo está entre los primeros, y la asignatura que creías que no era lo suyo le gusta de verdad. Así funciona YouBrix: ves lo que está pasando de verdad y puedes actuar antes de que se convierta en un problema.
Descubre cómo funciona una sesión de estudio
Por eso existe YouBrix: para dar a los padres, sobre todo a quienes hacen malabares con dos, tres, cuatro hijos en cursos distintos, un único lugar donde gestionarlo todo en lugar de una docena de accesos y una pila de impresiones.
Construimos a largo plazo. Cada decisión empieza con una pregunta: ¿esto es bueno para los niños y las familias que usan YouBrix? No para objetivos de crecimiento ni para resultados trimestrales, sino para un impacto real. Así hemos trabajado siempre y así seguiremos trabajando, por mucho que crezcamos.